Muchas veces cuando realizamos ejercicios y la tensión es muy enérgica, nuestra espalda se resiste a reafirmarse sobre el piso de forma distendida, por lo tanto esta postura provocará molesias o dolor que imposibilitarán la relajación.
Si te pasa esto se podrá adquirir otras posturas que resultarán muy buenas y se podrá llegar al mismo objetivo.
Una de estas posturas es acostarse sobre el piso y doblando levemente las piernas y afirmar las pantorrillas y los pies encima de una silla o banco, comenzar la práctica de los ejercicios desde esta postura.
Si se cuentan con dolores de espalda y los ejercicios de relajación o los músculos brindan cierta rebeldía a poder ejercerlos inertes sobre el piso, ya que se encuentran muy rígidos, se pueden realizar encima de una manta.
Abril 8th, 2010
Maria 
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